Antídotos contra el afán y la ansiedad

Miren a las aves del cielo, ellas no siembran ni cosechan ni tampoco guardan nada en graneros. Sin embargo, su Padre que está en el cielo les da alimento.

Miren a las aves del cielo, ellas no siembran ni cosechan ni tampoco guardan nada en graneros. Sin embargo, su Padre que está en el cielo les da alimento. –Mateo 6:25 PDT

El mensaje de Jesús cala hondo: »Nadie puede servir a dos patrones al mismo tiempo. Odiará a uno y amará al otro, o se dedicará a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y a las riquezas.» Mateo 6:24 PDT  ¡No dice »no debes» sino peor aún »¡no puedes!» 

»Poderoso caballero es Don Dinero» reza un conocido refrán; pero Don Dinero no es realmente un caballero sino un amo demandante y cruel. Pablo lo describió así: »El amor por el dinero causa toda clase de males. Por querer tener más y más dinero, algunos se han desviado de la fe y se han causado gran sufrimiento.» 1 Timoteo 6:10 PDT

Las riquezas y el dinero tienen el potencial de atrapar nuestro corazón y nuestros afectos, nuestro amor. Es la razón que Cristo nos recuerda que es imposible amarle a Él y al mismo tiempo amar las riquezas. También añade: »No se preocupen por la comida ni por la bebida que necesitan para vivir, ni tampoco por la ropa que se van a poner. Ciertamente la vida es más que la comida y el cuerpo más que la ropa. Miren a las aves del cielo, ellas no siembran ni cosechan ni tampoco guardan nada en graneros. Sin embargo, su Padre que está en el cielo les da alimento. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por más que se preocupe, va a añadir una hora a su vida?
   »¿Y por qué se preocupan por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo. Ellos no trabajan ni hilan para hacer su vestido. Sin embargo, les aseguro que ni siquiera el rey Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. Así que, si Dios así viste a todo lo que crece en el campo, que hoy tiene vida pero que mañana será quemado en un horno, con mucha más razón cuidará de ustedes. ¡No sean gente de poca fe! Así que no se preocupen ni digan: “¿Qué vamos a comer?” o “¿Qué vamos a beber?” o “¿Qué ropa vamos a usar?” La gente que no conoce a Dios trata de conseguir esas cosas, pero ustedes tienen a su Padre en el cielo que sabe que necesitan todo esto. Así que, primero busquen el reino de Dios y su justicia, y se les dará todo lo que necesitan.
 No se preocupen por el día de mañana, porque el mañana traerá sus propias preocupaciones. Cada día tiene ya sus propios problemas.» –Mateo 6:25-34 PDT

El antídoto contra los afanes materiales, el estrés y la ansiedad de nuestro corazón es poner nuestra fe absoluta en la bondad de Dios. El Maestro nos invita a recordar algunos aspectos básicos de la vida para evitarnos preocupaciones estériles:

1 Nuestra vida vale mucho más que los alimentos o la ropa.
Los alimentos más suculentos o las riquezas más exquisitas son de esta tierra; sin embargo, lo más valioso del ser humano que es su espíritu, viene del Cielo, es aliento de Dios. »El SEÑOR Dios formó al hombre tomando polvo de la tierra, sopló en su nariz aliento de vida y el hombre se convirtió en un ser viviente.» Génesis 2:7 PDT

2 Nuestra ansiedad es directamente proporcional a nuestra fe
¡No sean gente de poca fe! – Nos advierte Cristo. A mayor grado de fe, mayor será nuestra paz y confianza en la provisión de Dios; asimismo, a menor desarrollo de fe, mayor ansiedad y preocupaciones.
Durante la travesía de los israelitas por el desierto, queriendo Dios recordarle al ser humano sobre la fuente de su vida y sustento, les envió alimento del cielo. El maná era el pan enviado por Dios a los israelitas todos los días durante los cuarenta años que estos deambularon por el desierto. Lo recibían todos los días, menos el séptimo, el sábado, por lo cual debían recolectar doble ración el sexto día, es decir un gomer por cabeza (Éxodo 16:22).
Dios les libertó de la esclavitud egipcia, los cruzó milagrosamente por el Mar Rojo y los guiaba cada día con una columna de nube y durante la noche con una columna de fuego. La presencia de Dios era real y visible. Aunque Dios les garantizaba su comida diaria en medio del árido desierto, su fe era débil. A pesar de tanto hechos milagrosos a su favor, muchos no confiaban en la provisión de Dios. Algunos se quejaron abiertamente»Hubiéramos preferido que el SEÑOR nos matara en Egipto. Al menos allá teníamos suficiente comida, toda la que necesitábamos. Ahora nos trajeron a este desierto a matarnos de hambre.
   El SEÑOR le dijo a Moisés: —Voy a hacer que les llueva comida del cielo. Cada día, el pueblo irá y recogerá sólo lo necesario para ese día. De esta manera los pondré a prueba para saber si realmente obedecen mis leyes. En el sexto día cuando preparen su comida, se darán cuenta de que tienen la cantidad suficiente para dos días.» Éxodo 16:3-5 PDT
  A pesar de la milagrosa provisión diaria, algunos mostraron la debilidad de su fe. »Moisés les dijo: —Ninguno de ustedes debe guardar comida para mañana.
   Pero algunos no lo obedecieron y guardaron comida para el día siguiente. Esta comida se llenó de gusanos y empezó a oler muy mal.»
Éxodo 16:19-20 PDT ¿Por qué se corrompió el maná? Porque estaba corrompido el corazón. La codicia se desarrolla donde falta la confianza en Dios. »La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve» Hebreos 11:1-2 PDT 

3 Nuestra ansiedad se apaga cuando recordamos que Dios tiene cuidado de su creación
Dios cuida a las aves. Incluso en la Biblia se registra que unos cuervos alimentaron al profeta Elías en tiempo de escasez. »El SEÑOR le dijo a Elías: «Vete de este lugar, hacia el oriente y escóndete cerca del arroyo de Querit, que está al otro lado del Jordán. Podrás beber agua del arroyo, y he mandado a los cuervos que te lleven comida». Elías hizo lo que el SEÑOR le dijo y fue a vivir cerca del arroyo Querit, al oriente del río Jordán. Cada día los cuervos le llevaban carne y pan, tanto por la mañana como al atardecer, y bebía agua del arroyo.» 1 Reyes 17:2-6 ¡Cuánta paz debe producirnos el saber que la creación está a nuestra disposición! Y no solamente para manutención, sino también para corrección. Recuerde que »Balán fue reprendido por su pecado. A pesar de que los burros no hablan, una burra le habló como habla un ser humano y le dijo que estaba cometiendo un error. Así logró detener la locura del profeta Balán.» 2 Pedro 2:16

Conclusión
Debemos buscar en primer lugar el reino de Dios. Él no siempre nos dará lo que pedimos, sino lo que necesitamos. Cristo dijo: »—Mi comida es hacer lo que Dios quiere porque él es quien me envió. Estaré satisfecho cuando termine el trabajo que él me dio.» Juan 4:34 PDT
Nuestro mejor alimento y para lo cual debemos ser diligentes es en buscar hacer su voluntad que es buena, agradable y perfecta.
Nuestro mejor aliciente para esforzarnos en buscar el Reino de Dios es tener la esperanza que al llegar a su presencia podamos escuchar de sus labios decir:  »Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.» –Mateo 25:21

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